Los niños, las vacaciones y el uso del tiempo libre

Cada vez que se acerca la época de vacaciones los papás empiezan a buscar cursos vacacionales para que sus hijos aprovechen de la mejor forma posible el tiempo libre durante estas fechas. 

En la actualidad existen múltiples cursos vacacionales en los cuales los niños pueden  disfrutar de su tiempo libre, sin embargo, a la hora de tomar una decisión surge la duda  ¿Cuál curso vacacional es mejor? Para contestar esta pregunta no existe una única respuesta ya que se deben tener en cuenta diferentes factores: 

Los niños, las vacaciones y el tiempo libre

  1. La edad de los niños. 
  2. Las preferencias de los niños por realizar cierto tipo de actividades. 
  3. Los horarios y el lugar en donde se realizará el curso vacacional. 
  4. La idoneidad de quien ofrece el programa vacacional, la seguridad de los niños debe prevalecer. 
  5. Equilibrio entre las actividades reguladas así sean recreativas y el tiempo de ocio. 
  6. Por supuesto, el presupuesto. 
Se busca curso vacacional divertido, didáctico y diferente.

Así mismo es importante que antes de elegir el curso vacacional se investigue la conformación de los grupos, cantidad de niños por grupo, edades, etc.,  las temáticas que incluye el vacacional, que características tiene en cuanto a variedad de actividades, sin son meramente recreativas o si también hay algún aprendizaje. 

 

Se debe aprovechar al máximo la oportunidad que se tiene en estos cursos vacacionales para que los niños conozcan y entren en contacto de forma lúdica con diversas actividades deportivas, culturales y artísticas. 

 

Lo más recomendable es siempre buscar cursos vacacionales que estén orientados a potenciar sus talentos y en lo posible que le ofrezcan al niño algún tipo de aprendizaje sin dejar de lado la diversión, por ejemplo, descubrir la ciencia a través del juego,  aprender a tocar un nuevo instrumento o practicar un nuevo deporte o el deporte que es de su interés para que mejoren su rendimiento. 


Una última recomendación: no saturarlos inscribiéndolos a todo tipo de cursos, o en horarios de todo el día, los niños también necesitan de tiempo libre, para no hacer nada o para hacer algo que les gusta y que no necesariamente está relacionado con un curso en particular. El aburrimiento también desarrolla la creatividad.